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Revista de Investigación y
Creación artística
:/
Extraordinario 5
Febrero 2026
Investigación
ISSN: 2659-7721
I:
https://dx.doi.org/10.48260/ralf.extra5.256
Introducción
Tanto en el arte como en la publicidad, la imagen sigue siendo un medio de
comunicación visual fuertemente poderosa que a pesar de sus diversas posibilidades ha sido
el centro comunicativo, que ha dado paso a un umbral de posibilidades de significado y
sentido. Cada disciplina tiene un fin en si mismo, dotándolas de diferenciación, pero a la vez,
compartiendo métodos creativos comunes. En ese sentido, se plantea la siguiente interrogante
¿Cuáles son los elementos estéticos visuales comunes entre el arte y la publicidad? El artículo
se adentra con el propósito de comprender cómo estas disciplinas comparten elementos
visuales que consolidan y construyen la imagen.
Para ello, nos referimos a la definición de imagen bajo el postulado de Jhon Berger
(1972) en su libro “Modos de ver" que menciona:
Una imagen es una visión que ha sido recreada o reproducida. Es una apariencia, o
conjunto de apariencias, que ha sido separada del lugar y el instante en que apareció por
primera vez y preservada por unos momentos o unos siglos.(p. 6)
De modo que describe la variación de la naturaleza de la imagen, como una
representación visual que ha sido separada de su contexto original en espacio- tiempo. Vienen
a ser apariencias que, en un momento determinado, existieron en un espacio específico. Es
decir, resalta la capacidad que tiene la imagen para capturar momentos o aspectos visuales y
preservarlos independientemente de su ubicación y contexto original. Una imagen fija un
momento que ya no existe, lo separa del flujo de la realidad y lo convierte en algo que puede
ser observado fuera de su tiempo y lugar originales.
Inicialmente, las imágenes se crearon con la intención de aludir la apariencia de algo
que no estaba presente físicamente. Con el tiempo, se comprendió que una imagen podía
trascender al objeto que representaba, es decir, podía perdurar incluso después de que el
objeto original desapareciera. La progresión del entendimiento llevó a la idea de que una
imagen no solo mostraba cómo se veía algo o alguien, sino también cómo lo percibían otras
personas. Más adelante, se reconoció que la perspectiva única del creador de la imagen, es
decir, la visión del hacedor de imágenes, también formaba parte de lo que quedaba
registrado en la imagen. En consecuencia, la imagen se convirtió en un registro no solo de la
apariencia del objeto o sujeto representado, sino también de la interpretación y percepción
específica del creador de la imagen (Berger, 1972).
La imagen, como medio de comunicación visual, ha sido una fuerza poderosa tanto en
el arte como en la publicidad. Este análisis se sumerge en la intersección de estos dos mundos,
explorando cómo la estética visual trasciende los límites, fusionando el arte y la publicidad en
una expresión única y provocativa.