Introducción
La manera de percibir responde a tres conjuntos de influencias: las características físicas
de los estímulos, la relación de los estímulos con su entorno y las condiciones dentro del
individuo (Skaza, 2019; Tomsic-Amon, 2022a). Comprender la creación y la capacidad de
experimentar una experiencia estética es fundamental en la formación del alumnado en
Educación Visual y Plástica de Magisterio, ya que para que ésta suceda, no es suficiente con la
adquisición de conocimientos técnicos sobre arte, sino que exige desarrollar una sensibilidad
crítica, perceptiva e interpretativa. Es un proceso activo de observación en donde el objeto
estético es una estructura abierta que se completa en el encuentro con el espectador. Esta
concepción resulta clave en la formación docente, ya que sitúa al receptor —y, por extensión, al
alumnado— como sujeto activo (Eco & Berdagué, 1985). La capacidad de experimentar una
experiencia estética puede ir aumentando, ya que la mirada se educa y se va modelando a lo
largo del tiempo. Su desarrollo en la formación de maestros les permite cuestionar nociones
estereotipadas como la idea de “belleza”, para entender cómo los cánones estéticos dominantes
son el resultado de contextos específicos. Estos procesos de discernimiento, evidencian que la
educación estética se puede convertir en una herramienta crítica frente a concepciones
hegemónicas y estandarizadas de lo visual (Givone et al., 2009). No se trata solo de aprender a
mirar, sino de saber articular percepción, emoción, pensamiento y lenguaje, para saber guiar a
su futuro alumnado en las prácticas artísticas. Los discentes de magisterio con una inteligencia
estética desarrollada tienen muchas más posibilidades para crear contextos educativos
significativos abiertos, de experimentación creativa (Gennari, 1997).
Conforme se evoluciona en las etapas del desarrollo estético (Michael J. Parsons, 2002)
las prioridades perceptivas cambian y va desapareciendo la ‘mirada de túnel’ en donde algunos
aspectos específicos quedan anestesiados (Johnston & Dark, 1986; Norman, 1998; van
Moorselaar & Slagter, 2020). Surgen procesos de pensamiento más complejos que permiten
reflexionar desde otras perspectivas, emitir juicios estéticos propios y hallar soluciones
divergentes a problemas complejos; Incluso en otras áreas que a priori no están asociadas con el
mundo creativo. En esta evolución de la mirada, de un modo complementario y transversal, la
inteligencia estética desarrollada surge de la teoría de las inteligencias múltiples (Howard &
David, 1997).
Objetivo
El objetivo de la propuesta es promover la reflexión y la comprensión sobre la
importancia del desarrollo de la educación estética, así como sobre las causas y los componentes
que hacen posible este tipo de experiencias sublimes, a partir de un experimento STEAM
específico, con un rendimiento visual significativo.