Introducción
En el contexto de la educación artística contemporánea, la práctica artística no solo constituye
un medio de expresión, sino también una vía de investigación y una forma de conocimiento. La figura
animal, como componente esencial del lenguaje visual, ha ocupado históricamente un lugar central en
la creación artística. Desde su papel como tótem que simboliza la naturaleza y lo divino, ha
evolucionado hasta convertirse en un medio para reflejar estructuras sociales, experiencias
individuales y la conciencia educativa. En la pintura moderna y contemporánea, los significados
culturales y las estrategias visuales asociadas a las imágenes animales han superado ampliamente la
mera representación, convirtiéndose en un lenguaje narrativo visual con potencial crítico y
constructivo.
Este estudio se basa en la práctica pictórica con el objetivo de explorar cómo la imagen animal
puede convertirse en un canal para la imaginación educativa y la reflexión social. A través del análisis
del lenguaje visual y los sistemas simbólicos presentes en las obras de artistas como Goya, Antonio
Saura, Picasso, Francis Bacon y Anselm Kiefer, se identifican características formales relacionadas
con las «manchas» y los residuos visuales, los cuales se toman como punto de partida para la creación
personal. Sobre esta base, se construye un sistema educativo ficticio centrado en figuras animales
específicas —el Bestiario Educativo— que combina creación artística, construcción de personajes y
crítica pedagógica. Esta propuesta intenta responder, mediante recursos visuales, a los problemas
estructurales de la educación contemporánea y proponer una posibilidad educativa diversa y orientada
al futuro.
En esta investigación, la pintura no solo actúa como medio de expresión visual, sino también
como herramienta de indagación práctica. A diferencia de las metodologías dominadas por la
fotografía en la investigación educativa artística, la pintura ofrece una dimensión más procesual,
emocional y generativa. A través de la transformación visual de la «mancha» —desde lo figurativo
hacia lo abstracto— se ha desarrollado un método creativo que incluye la construcción de personajes
educativos, el desarrollo de sistemas narrativos y la proyección de imaginarios futuros, convirtiendo a
la pintura en una «construcción educativa en sí misma», más allá del contenido didáctico.