El concepto de “Musicoterapia” cobra relevancia en el ámbito de la Educación Artística
(Palacios Sanz, 2004). La utilización de la música con fines terapéuticos data desde las primeras
sociedades como la egipcia y la mesopotámica; teniendo un gran auge en la cultura griega y
romana, e incluso siendo de vital importancia en el mundo religioso-cristiano de la Edad Media.
Su institucionalización es mucho más reciente, ya que los primeros estudios universitarios
oficiales – surgidos en Alemania – datan de los años 60’ y 70’ del siglo pasado. Esta terapia a
través de la música (Poch, 1999) provoca cambios en las personas que la introducen de manera
activa en sus realidades cotidianas (Gaston, 1957).
“En la actualidad el uso de la música como terapia tiene carácter científico y hay
profesionales dedicados a tales tareas” (Palacios Sanz, 2004, p. 12). Al margen de esta
aplicación terapéutica del concepto, esta investigación persigue la utilización del mismo en base
a las finalidades funcionales que presenta en los ámbitos sociales, familiares, escolares –
especialmente – y en la cotidianidad de la propia existencia. Partiendo de los beneficios que
genera la musicoterapia en personas dependientes y con afectaciones médicas; se extrapola la
mejora en la calidad de vida que le supone a toda la ciudadanía, teniendo en cuenta el grupo
poblacional normo-típico. “Siempre ha habido consciencia de los efectos musicales en las
personas y en la sociedad” (Palacios Sanz, 2004, p. 1).
Publicaciones más recientes en el campo de la musicoterapia como la de Oslé Rodríguez
(2011), sirven de fundamento para entender el proyecto implementado – LÓVA, La ópera, un
vehículo de Aprendizaje – como propuesta didáctica enmarcada y surgida del área de la
Educación Artística, pero compaginable, extensible y vinculante con las presentes en los
currículos oficiales.
LÓVA (la ópera, un vehículo de Aprendizaje) es un reto educativo que consiste en que el
alumnado de manera autónoma cree su propia compañía de ópera. Este proyecto se organiza por
equipos de profesionales potenciando la confianza, el esfuerzo, la colaboración, el respeto, la
tolerancia, la convivencia democrática y el aprendizaje autónomo. Por todo esto, LÓVA no es
un programa centrado únicamente en la asignatura de música, pero sí que es cierto que la
interconexión entre las diferentes áreas implicadas potencia aún más si cabe su valor. (Paredes,
Santacruz y Navarro, 2020, p. 149)
LÓVA es el proyecto interdisciplinar que tiene el poder y la magia de transformar a
cualquier miembro que se beneficie de él. A partir de esta composición dramática y musical se
interrelacionan y desarrollan diferentes disciplinas del currículo (Moya López, 2022). La ópera
entra a los centros para modificar desde las raíces el proceso de enseñanza y aprendizaje. Su
metodología posee el don de enriquecer los aprendizajes apostando por dotar al alumnado de
herramientas para ser competentes a nivel social, moral y cívico. Las prácticas educativas
centradas en los alumnos y las alumnas como protagonistas de su aprendizaje son las que van a
calar en lo más profundo de su persona despertando inquietudes en su interior hacia el saber,
dando sentido a sus horas y años de permanencia en el sistema educativo (Moya López, 2022).
LÓVA es un proyecto de tutoría, no de un área o asignatura, porque tiene como objetivo
integrar varias de estas y desarrollar un número competencias que rebasan el concepto de área y
se ajustan con naturalidad al papel de quien ejerce el rol tutor o tutora. La grandeza de LÓVA