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Extraordinario 5
Febrero 2026
Revista de Investigación y
Creación artística
ISSN: 2659-7721
Investigación
En España, numerosos proyectos han demostrado el valor de este enfoque. Un ejemplo
notable es el colectivo Basurama (s.f), que desde 2001 trabaja en la intersección del arte, la
ecología y el activismo social, utilizando materiales reciclados para crear instalaciones artísticas.
Este colectivo no solo produce arte, sino que también involucra a la comunidad en el proceso
creativo, generando un impacto social significativo Otra propuesta que aúna creación y acción
social comprometida es el programa Intermediae (s.f.)., gestionado por el centro Matadero
Madrid, y donde la visión de trabajo colaborativo es una de las bases del éxito de este proyecto.
La creación colaborativa también ha demostrado ser una herramienta valiosa en el ámbito
educativo, especialmente en la formación del profesorado (Berbel, et. al 2020). Las metodologías
activas y colaborativas en el ámbito de la educación artística se han integrado cada vez más en
los programas de formación docente, promoviendo un enfoque participativo y reflexivo que
prepara a los futuros educadores para enfrentarse a los desafíos del aula contemporánea (Salido,
2020). Estas prácticas se pueden desarrollar en las aulas en todos los niveles educativos, pero
también en colaboración con otros contextos culturales como los espacios museísticos (Sola
2019), generando posibilidades de aprendizaje infinitas que además permiten una visión del arte
y la creación más cercana para el estudiantado.
En definitiva, la creación colaborativa en artes plásticas y visuales, así como en la
formación del profesorado, ofrece un modelo enriquecedor y dinámico que potencia la creatividad
y el aprendizaje. Estos enfoques no solo producen resultados innovadores y diversos, sino que
también fortalecen las comunidades y promueven una cultura de cooperación y diálogo.
Impacto de la inteligencia artificial en la creación y educación artística
La inteligencia artificial (IA) ha transformado diversas áreas del conocimiento y la
industria, incluyendo la creación artística. Este fenómeno plantea preguntas fundamentales sobre
la naturaleza de la creatividad y su relación con la tecnología. Además, surgen importantes
consideraciones éticas sobre el uso de IA en la producción de arte y su impacto en la educación
artística, especialmente en la formación docente.
La creatividad ha sido tradicionalmente vista como una cualidad exclusivamente humana,
caracterizada por la capacidad de generar ideas originales y de gran valor, sin embargo, con el
impacto y desarrollo reciente de la IA, surge la cuestión de si esta innovadora tecnología puede
ser verdaderamente creativa (López de Mantarás, 2016).
La IA, como los sistemas de aprendizaje profundo y las redes neuronales generativas, ha
demostrado la capacidad de producir obras de arte, música, y literatura que imitan el estilo de los
grandes maestros o incluso generan nuevas formas de expresión. Por ejemplo, el programa
AICAN, creado en el laboratorio de arte e inteligencia artificial de la Universidad de Rutgers es